NO ME TRANQUILICES TANTO

Esta semana llegó a nuestro conocimiento la existencia de entes / organismos que supuestamente apoyan el #emprendizaje y la creación de empresas, que se hacen llamar “tranquilizadoras de start-up’s” pero OJO: dicen sin pudor estar especialmente pensadas para tranquilizar, proteger y apoyar más a las #mujeres #emprendedoras. Como si unas lo necesitasen más que otros. Es decir, de nuevo tiene que venir alguien a salvarnos, a tranquilizarnos porque somos unas histéricas, no somos capaces, para qué nos habremos metido, ños, quién te mandaría a ti… Lo de siempre.

Como no nos gustó la filosofía de esta gente, decidimos dedicar nuestra reunión mensual del Café para Autónomas a este asunto. Simplemente comentar la existencia de este tipo de entes causó cierto revuelo entre las compañeras, emociones intensas que oscilaban entre el desagrado y la indignación. Para canalizar la rabia, entre todas las participantes, decidimos elaborar un #listadodecosas que realmente sí nos tranquilizarían, que nos vendrían de perillas, vaya.

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Así que, por si alguien le pudiera interesar, a nosotras, a las mujeres de Café para Autónomas, lo que realmente nos tranquilizaría es…

  • … que no nos trataran como enfermas, que nos respetaran así, en general

  • … que nos trataran como las profesionales que somos, que disfrutar de nuestro trabajo no nos reste valor

  • … que se abriera más el estereotipo de profesión/profesional/profesionalidad, acabáramos con los prejuicios y reconozcamos como trabajos cualificados otras tareas

  • … que tuviéramos un poco más de comprensión en casa, porque no existe una única manera de trabajar sino muchas, y que “trabajos diferentes” puede que tengan horarios diferentes, metodologías y procesos diferentes

  • … que pudiéramos pagar una cuota de autónomas adecuada a nuestros ingresos, para no caer en el “tengo que trabajar más para poder pagar todo esto”

  • … que hubiera cambios en las políticas de Igualdad y en las leyes, ya que no sólo no estamos reconocidas por ellas, sino que muchas veces también nos hacen sentir como las grandes estafadas del juego

  • … que confiáramos más en nosotras mismas, lo cual se complica cuando desde fuera constantemente te están diciendo que no debes confiar en ti, que no eres de fiar y así

  • … que el entorno fuera más amoroso, más cuidadoso o, al menos, no tan hostil

  • … que nadie espere de mi que por ser mujer voy a tirar los precios, porque hay parte del trabajo que nosotras de forma natural vayamos a asumir por amor o similar

  • … no tener que vivir siempre en la incertidumbre de cuando voy a cobrar o cuándo me van a pagar, o cuánto trabajo nuevo me va a entrar; y que si somos cumplidoras a la hora de pagar la otra parte también cumpla a la hora de pagar

  • … no estar siempre expuesta a juicios externos, que igual el que necesita tranquilizarse eres tú.

Menos trankimazin, y más tranki-tú.

De nada.

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